La idea de Foggy SunBed nace de la experiencia en el ámbito sanitario, donde pudimos observar las consecuencias de una larga exposición al sol, como insolaciones, golpes de calor y otros trastornos.
Llamándonos la atención, de que gracias a las campañas de divulgación sobre la conveniencia de tomar el sol de una forma mesurada y protegida, muchas personas se han concienciado de la necesidad de usar protectores solares, pero en cambio aún se exponen a altas temperaturas durante las horas más críticas del día, observando que la única forma que tienen de intentar paliar el calor extremo es tomando un baño refrescante en la piscina o en la playa, duchándose o rociándose la piel con un spray.
Esto nos impulsó a crear la solución definitiva, para disfrutar del sol y el verano sin riesgos: la Tumbona Foggy SunBed I.
Durante los cálidos meses de verano, vemos un aumento en los trastornos relacionados con la exposición excesiva al calor del sol, motivo por el cual nace Foggy SunBed.
Con Foggy SunBed I, hemos desarrollado una tumbona innovadora con nebulizadores que generan un microclima de refrigeración evaporativa. Este proceso reduce la temperatura ambiente entre 4 º y 12 º C, proporcionando un confort higrotérmico excepcional y contribuyendo a la reducción de los riesgos asociados con la exposición excesiva al calor.
Pero Foggy SunBed no solo te refresca, nuestro sistema de nebulización constante hace que la piel se humedezca, favoreciendo un bronceado mucho más rápido e intenso debido al «efecto lupa del agua», que incrementa en un 10 % la absorción de las radiaciones solares, siendo aconsejable que debamos usar protección solar resistente al agua.
Por eso nuestro equipo de I+D está trabajando en la próxima generación, Foggy SunBed II, donde tenemos previsto agregar un deposito de protector solar en base acuosa, para que el usuario se lo pueda administrar a demanda, garantizando un protección solar constante, además tiene un temporizador para programar la nebulización según tus preferencias y las condiciones climáticas.
Foggy SunBed no es solo una tumbona; es una experiencia de bienestar personalizada. Crea un ambiente agradable de confort higrotérmico durante tu exposición al sol.
Te puedes relajar y broncear, mientras disfrutas de tu música favorita con auriculares o altavoces Bluetooth resistentes al agua.
Además, aleja y mantén a raya a los molestos mosquitos de forma natural y eficaz, gracias a nuestra nebulización.
Foggy SunBed: ¡Descubre el Futuro del bronceado seguro y el bienestar bajo el Sol!
Foggy SunBed tiene un diseño funcional e innovador que se adapta a cualquier espacio. Sin embargo, las plataformas de bronceado en las piscinas se presentan como la ubicación ideal para disfrutar del sol en un espacio perfecto para compartir momentos de ocio y disfrutar del verano.
Foggy SunBed está disponible en presentaciones individual o doble, con la posibilidad de ampliar su número según tus necesidades.
El confort higrotérmico puede definirse como la ausencia de malestar térmico, es decir, es la sensación de bienestar que se experimenta cuando la permanencia en un ambiente determinado, no exige un esfuerzo desmesurado a los mecanismos de que dispone nuestro organismo para mantener la temperatura interna.
En fisiología se denomina confort higrotérmico, cuando no tienen que intervenir los mecanismos de termorregulación para una actividad sedentaria con una indumentaria ligera.
Durante la exposición al calor, el organismo de una persona no aclimatada, activa un complejo mecanismo de adaptación en el que participa el sistema circulatorio, aumentando el gasto cardíaco y elevando el volumen/latido, por otra parte el sistema endocrino aumenta la hormona aldosterona que favorece el incremento del volumen de sangre, plasma circulante y las glándulas sudoríparas segregan más cantidad de sudor con menos sodio, todo esto ayuda a disipar el calor mediante la vasodilatación cutánea y la sudoración.
Por eso se recomienda una exposición progresiva al Sol, cuando no se produce éste proceso de aclimatación y de ajustes fisiológicos, como les ocurre a muchas personas que quieren disfrutar del verano de una forma intensiva, aparecen los efectos nocivos de la exposición desmesurada al calor del sol.
Nuestro organismo es muy sensible a los cambios de temperatura, cuando se acumula demasiado calor se produce un estrés térmico que es la causa de diversos efectos patológicos, agravados por factores personales como el sobrepeso y las enfermedades crónicas.
La nebulización y la evaporación del agua son usadas desde la antigüedad para refrescar el ambiente al disolver agua en el aire, extrayendo el calor latente, (calor de vaporización).
La nebulización o ¨refrigeración evaporativa¨, consiste en disolver agua en el ambiente para conseguir un descenso de la temperatura en el aire.
Este proceso se produce espontáneamente en la naturaleza. Cuando se evapora agua, el cambio de estado de la fase líquida a gaseosa requiere gran cantidad de energía, unas 540 calorías por gramo de agua. Esta energía la cede el aire que está en el entorno, donde se produce la evaporación. Al ceder energía, el aire se enfría y el vapor de agua pasa a formar parte de la masa de aire, elevando su humedad o vapor de agua.
Nuestras toberas de tamaño medio evaporan 1.25gr/sg de agua, proporcionando 2.821wts/sg, o lo que es igual 673 Kcal /seg, que equivalen a 673 Frigorías, por tanto, nuestro sistema genera una enorme cantidad de frigorías, con un pequeño consumo de agua para proporcionarlas.
A mayor humedad ambiental menor evaporación y a mayor temperatura ambiental, mayor evaporación.
Por tanto, a mayor temperatura y menor humedad ambiental, más eficaz es el sistema, con un descenso de la temperatura de hasta 12º C.
